—¿Cuánto hace que lo tiene?—preguntó el fumigador.
—Dos años, más o menos—le respondí. Pero al principio muy de vez en cuando, era algo esporádico. Ahora es casi permanente.
—¿Es en todos los ambientes?
Asentí con la cabeza. El fumigador recorría el departamento a medida que me interrogaba, y yo lo seguía de cerca. Tenía puesta una camisa blanca y naranja, y en la espalda se leía en letras mayúsculas FUMIMASTER.
—¿Y en qué momento del día sale? ¿De noche? ¿Antes de que usted se vaya a trabajar?
—Depende—le dije, alterada. Puede ser en cualquier momento.
Por supuesto, yo sabía que ahora no iba a aparecer, lógico, no tenía ni un pelo de tonto.
—Ahora que usted está acá, difícil—le dije.
Y claro. Era más o menos lo mismo que llamar al técnico de la computadora solo para ver cómo la máquina anda perfecto cuando el tipo llega. Acá estaba yo, con el mejor fumigador de todo Capital y Gran Buenos Aires, y por supuesto mi departamento parecía libre de toda plaga.
—Si hay otra gente, amigos, familiares suyos, ¿sale? —el interrogatorio no había terminado todavía.
—Mmmm, puede ser, a veces sí, pero ellos no se dan cuenta. Es conmigo la cosa.
—Bueno, mire, vamos a ver qué se puede hacer. Esto sería un servicio adicional, digamos, algo extraordinario, ¿vio? Tengo que ir a la oficina y pasarle bien el presupuesto.
Me parecía bien. Lo único que quería era que me resolviera el problema.
—Hay que pensar que vamos a ser varios, necesitamos equipamiento especial, combinar procedimientos… Calcúlele por lo menos setecientos pesos.
Me sorprendió un poco el número, esperaba que fuese caro, pero no tanto.
—Bueno. Está bien—le dije. Páseme el presupuesto cuanto antes y lo hacemos.
El fumigador se fue y yo me senté a hacer cuentas. Si sacaba algo de los ahorros y pedía prestado unos trescientos pesos, llegaba.
Al fin de cuentas, lo más importante era liberarme del fantasma.
4 comentarios:
Pero! La arruinó con lo del fantasma! Yo que ud no decía de qué se trataba. Me imaginaba cualquier cosa,un monstruo, una rata mutante, las pelotas saltarinas de Kafka. Y ud me viene a elegir un fantasma. En fin, qui{en soy yo pa' dar consejos. Igual, muy bien logrado el clima. La felicito.
Saludos!
Es posible que tenga toda la razón, Ojaral... fue más fuerte que yo, tenía que ponerlo!!! Pero bueno, igual se agradece toda crítica... capaz que después de 50 como éste me sale uno bueno ;)
beso!
La verdad que yo también estoy deacuerdo, muy bien el "clima".
Yo esperaba que la "Cosa a fumigar" fuese algo más hetéreo, efimero, subjetivo, más como una situación personal... pero genial la redacción.
Saludos
L
yyy si, se me escapó el fantasma al final... voy a pensar final alternativo!
Bso
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